Probablemente, alguna vez, realizando un viaje nos hayamos encontrado una
obra de arte, famosa en el mundo entero, que no pertenezca a ese lugar, ni a esa cultura. Un cuadro, escultura o directamente, un templo que, con el paso de los años, haya sufrido un largo recorrido, cambiando de manos, para terminar en ese sitio concreto.
Muchos son los
saqueos que se han cometido a lo largo de los siglos, sin embargo, también hemos visto
donaciones o cesiones por parte de las ciudades o procedentes de
galerías privadas. Algunos de los más damnificados son
Egipto y
Grecia. Aquí comienza un repaso de las obras más clásicas desubicadas de su lugar de origen.
Una de las más conocidas es la historia de la sorprendente '
Venus de Milo'. Misteriosamente, la estatua fue encontrada por un campesino griego
semienterrada, en dos partes. A escasos metros aparecieron fragmentos del antebrazo y una mano que sujeta la manzana del
Juicio de Paris, sin embargo, estos restos prácticamente se desconocen ya que en su exposición se muestra tan sólo el torso.
Estas otras partes se perdieron con el tiempo y es que se cree que su descubridor la
vendió por trozos. Al no poder llevarse la estructura central, debido a su peso, cogió los restos más ligeros. Igualmente, el conjunto que a día de hoy conocemos, fue vendido a un oficial naval francés que por allí batallaba. Al darse cuenta de su enorme valor se apresuró a su
compra. Finalmente, fue presentada al monarca Luis XVIII en 1821, quien lo mandó ubicar en el
Museo Louvre de París, donde podremos contemplarlo actualmente.
El '
busto de Nefertiti' es una de las mayores obras de arte que el mundo egipcio a legado a la historia. Su enorme belleza, así como la técnica, es de un valor incalculable. Se basa en un modelo del rostro de la
reina Nefertiti, Gran Esposa Real del faraón
Akenaton. Su hallazgo data del año 1912 en unas excavaciones en Tell el-Amarna.
Al frente de la búsqueda estaba el alemán
Ludwig Borchardt, quien tras su examen, la vendió al empresario James Simon, un coleccionista privado que la donó al
Neues Museum de
Berlín. Este descubrimiento impulsó una enorme fiebre por desenterrar la tumba de la bella reina. En 2003, saltó la noticia de que había sido descubierta por el especialista Joann Fletcher, sin embargo,los miembros pertenecientes al
Consejo Superior de las Antigüedades de Egipto, negaron este hecho. Posteriormente, se editaría un documental a modo de prueba fehaciente, que lo único que logró fue provocar más dudas.
'
El Jardín de las Delias' fue pintado por el artista holandés Hieronymus Bosch, apodado '
El Bosco', esta descomunal pintura tiene unas dimensiones de 206x386 centímetros. Es digno de mención que fuese creada a modo de ventana, con una tabla central y dos más laterales, que le permiten cerrarse. Su fecha exacta de creación sigue siendo un misterio a día de hoy, ya que se barajan innumerables posibilidades, desde el año 1460 hasta 1515.
También se ha conjeturado que pudiese hacerse para el monarca
Enrique III de Nassau, cuyo palacio se situaba en Bruselas. A continuación, fue heredado por su hijo y posteriormente por su sobrino,
Guillermo de Orange, nacido en Alemania y contendiente de la Corona Española en sus madurez, lo que provocó un enfrentamiento que se saldó con la confiscación del cuadro por parte de estos últimos. En las décadas siguientes, fue comprado por el rey español Felipe II y enviado al Monasterio del Escorial, donde 350 años después, fue guardado en el
Museo del Prado como salvaguardia ante las bombas de la Guerra Civil Española, en 1936, donde se mantiene actualmente.
'El Discóbolo' es otra de las rarezas del mundo del arte y es que, a pesar de existir numerosas copias repartidas por todo el planeta, se cree que el original se
destruyó. Fue moldeado por el artista
Mirón de Eleuteras hacía el año 455 a. C. y en él, podríamos ver a un artista en el momento del lanzamiento de disco. Se considera que, a pesar de que las copias se encuentren en mármol, el primero se hiciese en bronce.
En la época romana se levantaron numerosas copias, la más conocida es la situada en el
Museo Británico de Londres, sin embargo, como detalle más que destacable, cabe mencionar que su modelo es
erróneo, ya que por culpa de un fallo de percepción, podemos ver al atleta mirando al frente, cuando en realidad miraba hacia atrás, concretamente, al disco.
¿Y tú, qué más obras conoces desubicadas? ¿Has visto alguna?
19/01/2012 - 01:52
La Nefertiti Berlinesa. Bella sin igual !!